SOBREDOSIS DE CONEXIÓN

06-12-07

Asistimos a crecientes daños y víctimas colaterales del consumismo (Bauman). Nos esforzamos en seguir un ritmo de consumo que define nuestro estatus, y ello provoca ansiedades, ausencias y fugacidades con las personas cercanas que mitigamos buscando regalos con los que compensar los desencuentros generados. Y mientras, los nuevos desheredados son los que no consumen, los que no están conectados. Lo que nos define es lo que consumimos y nuestra capacidad de conexión. Lo que define a una persona de éxito es su capacidad para no estar nunca aburrido, nunca desconectado. Conectamos, pero no vinculamos.

Joan Subirats, El País

 

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